
Hola farfarfaaaarfallosos:
Muchas veces nos vamos al quinto pino para maravillarnos de lo que la naturaleza nos muestra, sin antes haber conocido lo que tenemos en nuestra casa.
A pocos kilómetros tenemos los Puertos de Beceite, paraíso desde invierno hasta otoño, con un montón de rincones por descubrir.
El macizo se muestra casi virgen, con la suerte de que ninguna carretera lo atraviesa, y la huella del hombre que podemos ver es la de aquel que supo convivir con el medio sin expoliarlo: restos de masadas, pozos de agua, sendas… perfectamente conjugadas con el entorno. Y arriba, a un lado el Bajo Aragón y el valle del Ebro y al otro, el imponente paisaje del Delta. Raíces.
Nos cuentan que de sus bosques, en los "Rases de Marracó", salió la madera para construir parte de la Armada Invencible, como contribución de la Corona de Aragón, que desde Tortosa salió hacia el Cantábrico a unirse con los castellanos, para darles caña a los hijos de la Gran Bretaña.
Una cabra, un cabrón, un cangrejo, un rebollón, un pimpol... detalles, vivencias, anécdotas...
Os animo para la próxima salida que preparemos con el gran Arturer, seguro que repetiréis.
Salud y puertos.
Manuel